Capacitando a la gente para eliminar la pobreza

agosto 2, 2010


Roxana Pintado, Ayuda en Acción Bolivia


     A pesar de las difíciles condiciones climáticas del Altiplano boliviano, las familias del municipio de Viacha, en La Paz, tienen una tradición lechera que data de muchos años atrás. Durante mucho tiempo la producción lechera, que era su única fuente de ingresos, tuvo que atravesar por situaciones muy difíciles: baja productividad, animales de baja calidad, poca o nula rentabilidad de la inversión, etc.

     Máxima Mercado vive en la comunidad de Contorno Bajo, a una hora del centro poblado de Viacha. Ahora vende quesos, yogurt y leche en el mercado local, pero hace unos años atrás lo que obtenía de la vaca apenas le alcanzaba para que sus hijos tomaran leche. El rendimiento lechero era de 2 litros/día por animal, en un hato de 4 cabezas de ganado.

     Ayuda en Acción y la ONG boliviana Centro de Promoción al Campesinado (CIPCA) impulsaron en Viacha un programa de dinamización económica que potenció las capacidades locales y la vocación productiva de las familias. Esto, unido a un programa de alfabetización de adultos que incorporó sobre todo a las mujeres, y que permitió declarar a Viacha como “Municipio libre de analfabetismo” en 2008, mejoró los conocimientos y capacidades de los productores y productoras, redundando en mejoras de la producción, de la transformación de los productos y de los ingresos económicos.

     Allí se crearon varias organizaciones económicas campesinas, con un total de 362 asociados, de una de las cuales Máxima es miembro. Así, de manera asociada, los productores han logrado negociar mejores precios con las empresas compradoras de leche y poner en marcha pequeñas plantas procesadoras de lácteos, una parte de las cuales fue donada por Ayuda en Acción –el resto ha sido el aporte propio de las familias productoras- que hoy transforman la leche en derivados con amplia aceptación en el mercado local y de la ciudad.

     Los hatos familiares se mejoraron con inserción de razas y con un incremento en promedio de 9 vacas y luego de varios años de trabajo conjunto y con el apoyo técnico y financiero de Ayuda en Acción, la producción lechera se ha incrementado a 10 litros/día por animal, lo que permite producir a cada familia, en promedio, 6 quesos pasteurizados por día, además del yogurt y la leche; eso representa un ingreso mínimo diario garantizado de 72 bolivianos (8 euros aprox.). Los ingresos económicos anuales promedio por familia han llegado a 1447 euros.

     Las familias productoras y transformadoras de leche de Viacha hace varios años que han salido de la franja de pobreza en la que se encontraban, pues sus ingresos hoy sobrepasan el indicador de 1dólar/día/persona. Esto no significa que tengan todos sus problemas solucionados, pero con este empuje y el esfuerzo propio, Máxima y sus hijos tienen un panorama feliz por delante.

     Podéis ver un vídeo con declaraciones de Máxima en

     http://www.youtube.com/watch?v=Inaac0E_I3o


  Día 10: PAZ | Agenda UVI | Cómo cambiar el mundo | Lucernarias  

Hermosa desnudez

julio 29, 2010


Ángela Becerra /ADN


     La razón nos cubre; el sentimiento nos desnuda. Desnudos nacimos y desnudos nos iremos. La vida es un soplo de energía entre dos nadas que vamos cubriendo de modernidades, conveniencias, temores, ambiciones, pasiones y aburrimientos; todo aquello que convertimos en nuestras razones de vida. Razones que demasiadas veces, con el paso de los años, entendemos ingenuas y desrazonadas, ansias puntuales de nadas efímeros que van ocultando nuestras más profundas realidades. Tememos andar desnudos.

     La plenitud es no cubrirse de nada. Vida en pelotas, cuando la piel expira piel y la neurona expande neurona. Cuando despierta el sentimiento y la razón duerme la siesta.

     ¿Reírse de los sentimientos? Nada más sinsentido, porque cuando lo hacemos despreciamos nuestro origen. Porque somos el más grandioso resultado del sentimiento entre una mujer y un hombre, la germinación de su continuidad, la extensión de sus vidas.

     Hoy, el alud del materialismo tiende a despreciar e incluso ridiculizar los sentimientos. Y mientras consumimos la vida a bocanadas de nadas, olvidamos que lo más trascendente siempre se inicia desde el sentimiento: la pasión y el repudio, la emoción y la desidia, el amor y el desprecio.

     Es muy sencillo: se trata de decidir qué valoramos más, si lo añadido que nos cubre o si nuestra propia piel. Es la diferencia entre el tener y el ser.

     Agosto es un magnífico mes para desnudarse.


  Día 10: PAZ | Agenda UVI | Cómo cambiar el mundo | Lucernarias  

Libertades olvidadas en el tintero

julio 28, 2010


Adriana Espinosa / Sevilla / Público. Cartas al Director


     Recuerdo que hace unos cuatro años llorábamos la muerte de Anna Politkovskaya, la periodista audaz que apuntaba con su bolígrafo al Gobierno ruso por crímenes durante la guerra en el Cáucaso hasta que otra punta, la de una pistola, calló sus atrevidas palabras. Los líderes europeos lamentaron entonces su muerte y defendieron la libertad de expresión, instando (siquiera con sutileza) a Rusia a investigar el crimen y mostrar su carácter democrático.

     Politkovskaya fue uno entre muchos casos en que se persigue y mata a quienes osan alzar la voz en este gran aliado de Europa, como ha denunciado Amnistía Internacional.

     ¿Recordarán los políticos el asesinato de Natalia Estemirova en 2009 o la detención irregular de Aleksei Sokolov, ambos “culpables” de defender los derechos humanos?

     Esperemos que, entre acuerdos comerciales y alianzas estratégicas, estos no queden como “casos menores” olvidados en el tintero.


  Día 10: PAZ | Agenda UVI | Cómo cambiar el mundo | Lucernarias  

Suerte, señor juez

julio 12, 2010


Mariola Cubells / ADN


     Estimado juez, perdone que me entrometa, pero es que no he podido evitarlo, después de lo que ha pasado, creo que tengo derecho a afearle su conducta. Ya sé que no lo hizo adrede, pero es que claro, fíjese, estoy muerta.

     Como verá, tenía yo razón: mi marido me maltrataba, sí, y cuando me decía que me iba a matar, era de verdad. Dice usted que no me creyó cuando fui a denunciarlo porque estuve demasiado parca y no le puse pasión al relato y no le resulté convincente. Bueno, es que yo no sabía que había que ser pasional, pensé que ante el juez había que contar la verdad, y ya está, que no hacía falta llorar, ni gritar, como si estuviera en uno de esos programas de televisión.

     Si hubiera sabido que no me iba a creer cuando acudí a su oficina a denunciar las amenazas, y que por eso iba a absolver a mi marido, justo unos días antes de que me matara en plena calle con una azada (que no se imagina lo dura que es esa muerte), yo le habría puesto más garra a mi historia, habría gesticulado más, no sé, habría sollozado más, imagino que con eso habría bastado.

     Perdone que no estuviera más contundente, pero es que llevaba tanto tiempo en silencio, padeciendo las humillaciones sin rechistar, que ya me había acostumbrado a llorar sin lágrimas, a vivir aterrorizada sin moverme, para evitar que él se enfadara, porque yo nunca sabía qué hacer, si quejarme, si quedarme quieta… En fin, de todos modos ahora ya está. Suerte en sus futuros casos, eso sí se lo deseo.


  Día 10: PAZ | Agenda UVI | Cómo cambiar el mundo | Lucernarias